Dos individuos fueron condenados por el Tribunal de Distrito de Kurzeme en Letonia por agredir a un ciudadano ucraniano durante un evento público en el municipio de Ventspils en julio de 2024. La agresión estuvo acompañada de comentarios discriminatorios basados en la nacionalidad de la víctima. Además de las lesiones moderadas infligidas al ciudadano ucraniano, los agresores causaron daños físicos a otras personas presentes. La sentencia, dictada el 18 de junio, marca un precedente en la respuesta legal a delitos motivados por el odio. El tribunal consideró que el ataque fue impulsado por prejuicios étnicos. Las identidades de los condenados y la duración de la pena no fueron divulgadas inmediatamente. Este caso subraya la preocupación por la creciente xenofobia y la importancia de proteger los derechos de los ciudadanos extranjeros en Letonia.
