Letonia sufre un nuevo ataque cibernético, con la filtración de datos de una base de datos oficial. El incidente, revelado el 3 de septiembre, representa una brecha de seguridad adicional para el país báltico. Aunque los detalles específicos sobre la naturaleza de los datos comprometidos aún son limitados, este ataque sigue a otros incidentes similares recientes. Las autoridades letonas están investigando el origen del ataque y el alcance total de la filtración. Este suceso plantea serias preocupaciones sobre la seguridad de la información pública en Letonia. Se desconocen las motivaciones detrás de este acto y su posible impacto en ciudadanos y/o instituciones. El gobierno ha intensificado las medidas para proteger la infraestructura digital nacional.