La narradora experimentó hambre antes de dormir y decidió preparar una cena ligera con ingredientes disponibles en la cocina. Utilizó tomates frescos de su propio árbol, cultivados por Katarzyna, y medio aguacate. Preparó una ensalada sencilla con los tomates y el aguacate, acompañada de dos rebanadas de pan untadas con mantequilla. La cena fue consumida en la cocina, donde se encontraban varias opciones de pan. A pesar de su costumbre, la narradora optó por no tomar té antes de acostarse. La escena describe un momento íntimo y cotidiano, centrado en la satisfacción de un antojo nocturno con recursos simples.