La selección iraní logró un empate 1-1 en su partido inaugural de la Copa Mundial contra un gol en propia puerta de Estados Unidos en tiempo de descuento. El encuentro, disputado en el estadio Al Thumama, fue dominado en gran parte por el equipo estadounidense, que se adelantó en la primera mitad gracias a un tanto de Christian Pulisic. Irán, sin embargo, reaccionó en la segunda mitad, intensificando su ataque y buscando el empate con insistencia. A pesar de las oportunidades generadas por ambos equipos, el marcador se mantuvo inalterable hasta el minuto 91, cuando un gol en propia puerta de un defensor estadounidense selló el empate. Este resultado deja a ambos equipos con un punto en el Grupo B, complicando las aspiraciones de Inglaterra y Gales. El partido estuvo marcado por la tensión política entre ambos países, pero se desarrolló en un ambiente deportivo.