Canadá inició su camino en el Grupo B de la Copa del Mundo con un empate frente a Bosnia y Herzegovina. Durante gran parte del encuentro, el equipo coanfitrión mostró dificultades para imponerse y parecía destinado a la derrota. Sin embargo, la entrada de Cyle Larin desde el banquillo cambió la dinámica del partido. El delantero logró anotar el gol del empate, calmando los nervios de sus compañeros y de la afición. Gracias a esta intervención, Canadá consiguió rescatar un punto fundamental en su debut. El resultado permite al equipo comenzar el torneo con una sensación de alivio y gloria. La actuación de Larin fue determinante para evitar una derrota en el debut.