Las intensas lluvias han provocado numerosos deslizamientos de tierra y aludes en los Alpes, forzando la evacuación de más de 250 personas en el valle de Kaunertal. En el Arlberg, un autobús fue arrastrado por un alud, generando preocupación por la seguridad de los viajeros. Un experto climático explica que el derretimiento del permafrost, combinado con las precipitaciones, contribuye a la inestabilidad de las montañas. Se aconseja a los excursionistas y visitantes de la zona extremar las precauciones y mantenerse informados sobre las condiciones meteorológicas. Es crucial evitar zonas de riesgo, como laderas empinadas y lechos de ríos secos, durante y después de fuertes lluvias. Las autoridades locales instan a la población a seguir las indicaciones de seguridad y a reportar cualquier señal de inestabilidad en las montañas.