Refugiados Rohingya que residían en viviendas ilegales en Sungai Tekali, Hulu Langat, Malasia, afirman que el propietario del terreno les ofreció las unidades habitacionales desde el año 2019. Los refugiados previamente alquilaban estos apartamentos irregulares. La denuncia revela que el propietario estaba al tanto de la situación ilegal de las viviendas. No se han especificado las razones detrás de esta oferta ni la cantidad de refugiados involucrados. Las autoridades malasias aún no han emitido una declaración oficial al respecto. Este caso plantea interrogantes sobre las condiciones de vida de los refugiados y la posible explotación de su vulnerabilidad. Se espera una investigación para determinar las responsabilidades y el alcance de la situación.
