Inquilinas en Polonia denuncian un incremento de alquiler tras una reciente renovación de la vivienda. Según testimonios, la propietaria exige un alquiler más elevado argumentando la mejora del estándar de la vivienda debido a las obras realizadas. Una de las inquilinas relata que se le informó que deberá compartir el espacio de su habitación con una secadora de ropa para el uso común de todos los inquilinos. Este caso ha generado críticas y se considera un ejemplo de prácticas abusivas en el mercado inmobiliario polaco, calificadas como "patodeweloperka" (desarrollo abusivo). La situación pone de manifiesto la vulnerabilidad de los inquilinos frente a las decisiones de los propietarios tras las mejoras en las propiedades. El incidente ha suscitado debate sobre la regulación de los alquileres y la protección de los derechos de los inquilinos en el país. Se teme que este tipo de prácticas se extienda, aprovechando la demanda de vivienda y las renovaciones.
