El Lago Velence, en Hungría, enfrenta una sequía sin precedentes, registrando niveles de agua históricamente bajos. El sábado, la profundidad del lago alcanzó los 54 centímetros, cerca de su punto más bajo registrado. Esta situación ha provocado que varias playas a orillas del lago no puedan abrir sus puertas este año. La falta de agua impide el acceso seguro y la prestación de servicios a los visitantes. Las autoridades locales están monitoreando la situación y evaluando posibles medidas para mitigar los efectos de la sequía. La escasez hídrica afecta tanto al turismo como al ecosistema del lago. Se espera que la situación continúe siendo crítica si no se registran precipitaciones significativas en las próximas semanas.