El senador Panfilo Lacson advirtió ayer que los funcionarios públicos que orquesten falsos testimonios, induciendo a otros a cometer perjurio, podrían ser procesados como autores principales. Esta acción podría acarrear una prohibición de por vida para ocupar cargos gubernamentales. Lacson señaló que la ley permite perseguir a quienes manipulan el testimonio de testigos, no solo a quienes mienten directamente. Esto implica una responsabilidad penal para aquellos que instigan o coordinan la falsedad. La advertencia busca disuadir la manipulación del sistema judicial y proteger la integridad de los procesos legales. Se busca evitar que individuos que socavan la justicia permanezcan en posiciones de poder. La ley aplicable contempla sanciones severas para este tipo de conducta.