El Parlamento portugués votará este viernes 19 de junio un nuevo paquete de reformas laborales que ha generado controversia. La izquierda ha acusado al gobierno de recortar derechos de los trabajadores con esta propuesta. El partido de extrema derecha Chega, cuya posición es decisiva, mantiene en secreto su intención de voto hasta el último momento. La aprobación de la reforma depende, por lo tanto, del apoyo o la abstención de Chega, lo que introduce incertidumbre en el proceso legislativo. El gobierno busca modernizar las leyes laborales, mientras que la oposición teme un retroceso en las condiciones de trabajo. La votación de este viernes será crucial para el futuro de las relaciones laborales en Portugal. La decisión de Chega podría definir el rumbo de la política económica y social del país.