El partido Laborista australiano enfrenta presión para modificar su política nacional y permitir el acceso a la muerte asistida voluntaria a través de servicios de telesalud. Los Verdes y la representante independiente Kate Chaney planean presentar legislación para abordar la prohibición federal existente que impide las consultas sobre muerte asistida por teléfono o videollamada. Esta prohibición afecta desproporcionadamente a las personas que viven en áreas regionales de Australia. La reciente conferencia nacional del ALP modificó su plataforma, comprometiéndose a revocar una ley de la época de Howard que prohibía las consultas médicas sobre eutanasia a distancia. El primer ministro defiende, sin embargo, que la atención debe ser "cara a cara." La legislación propuesta busca ampliar las opciones para aquellos que buscan la muerte asistida, especialmente aquellos con dificultades para acceder a los servicios en persona. Se espera un intenso debate sobre la propuesta.