Un total de 162 monos de laboratorio, originalmente destinados a un centro en Texas, tendrán un nuevo futuro. La decisión se tomó tras la crítica de la comunidad biomédica y la presión pública. El Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos modificó el protocolo de traslado de los animales. Ahora, se ha abierto un proceso de solicitud para que instituciones interesadas puedan acoger a los primates. El objetivo es ofrecerles una jubilación digna y alejada de la investigación. Esta medida representa un cambio significativo en el manejo de animales utilizados en experimentación. Se espera que varias instituciones presenten su candidatura para brindarles un entorno adecuado.
