Las autoridades colombianas capturaron a “La Morocha”, identificada como la cabecilla de un grupo de disidencias en el departamento de Caquetá. Esta mujer era responsable de coordinar la extorsión sistemática contra las comunidades locales, quienes vivían bajo el constante temor de ser citadas y obligadas a pagar. Su nombre se convirtió en sinónimo de amenaza y control territorial en la región. La captura representa un golpe significativo a las operaciones de este grupo armado, que afectaba la seguridad y el bienestar de los habitantes de Caquetá. La operación fue llevada a cabo gracias a información proporcionada por la comunidad y el trabajo coordinado de las fuerzas de seguridad. Se espera que esta detención contribuya a disminuir la actividad criminal y mejorar la calidad de vida en Caquetá. Se están llevando a cabo investigaciones adicionales para identificar a otros miembros de la organización.