La Liga ha anunciado que inspeccionará el campo de juego del Estadio de Balaídos, hogar del Celta de Vigo, tras la detección de un posible brote de hongos. La inspección busca evaluar el estado del césped y determinar el alcance del problema. Las autoridades de La Liga investigarán las causas del brote y las medidas necesarias para solucionar la situación. Esto podría afectar futuros partidos programados para disputarse en el estadio. El club del Celta de Vigo está colaborando con La Liga en la investigación. Se espera un informe detallado tras la inspección para determinar si el campo es apto para la competición.