Un nuevo y preocupante desafío se está viralizando en redes sociales en Kirguistán. Jóvenes están comprando bebidas alcohólicas únicamente para verterlas públicamente, grabando y compartiendo estas acciones en línea. Las autoridades expresan preocupación por este comportamiento, considerándolo un desperdicio innecesario y una posible incitación a otros actos irresponsables. A pesar de no ser ilegal, la práctica genera debates sobre la influencia de las redes sociales en la juventud. Se desconoce el origen exacto del desafío, pero su rápida propagación ha llamado la atención de activistas y padres. El fenómeno subraya la necesidad de abordar la educación sobre el consumo responsable de alcohol entre los jóvenes kirguises.