El servicio de regulación antimonopolio de Kirguistán ha informado que se han destinado aproximadamente 1.000 millones de soms a subsidios para los comerciantes de petróleo. Esta ayuda económica tiene como objetivo mantener bajos los precios minoristas de la gasolina, el diésel y el autogas para los consumidores. La intervención busca mitigar el impacto del aumento de los precios internacionales en el mercado interno. Los fondos se han distribuido directamente a las empresas importadoras y distribuidoras de combustible. Esta medida refleja la preocupación del gobierno por la estabilidad económica y el poder adquisitivo de la población. El programa de subsidios continúa activo, buscando equilibrar los precios del combustible y asegurar el acceso a la energía para todos los ciudadanos.