La Organización de las Naciones Unidas (ONU) estableció el Día Mundial del Donante de Sangre en mayo de 2005. Esta fecha, el 14 de junio, se conmemora anualmente a nivel internacional. El objetivo principal es agradecer a quienes donan voluntariamente su sangre, salvando vidas. La donación de sangre es un acto altruista crucial para garantizar el suministro de sangre segura y suficiente en los sistemas de salud. La celebración busca también concienciar a la población sobre la importancia de la donación regular de sangre. El evento promueve la solidaridad y la responsabilidad social en relación con la salud pública.
