Las autoridades de Kirguistán han reportado un preocupante aumento de ahogamientos en los últimos dos años. Según datos del Ministerio de Situaciones de Emergencia, 167 personas han fallecido por inmersión en este período. Esta cifra ha generado una alerta entre las autoridades, quienes instan a la población a extremar las precauciones durante la temporada de baño. Se enfatiza la importancia de la supervisión, especialmente de los niños, y el respeto a las normas de seguridad en zonas acuáticas. Las autoridades también recuerdan evitar nadar en lugares no autorizados o bajo la influencia del alcohol. Se espera que estas medidas contribuyan a reducir el número de tragedias relacionadas con el agua.