Elnura Akmatova, residente del distrito de Uzgen en la región de Osh, Kirguistán, denunció haber sido expulsada de su hogar por la familia de su esposo debido a no haber dado a luz a un hijo varón. La mujer hizo la denuncia durante un encuentro con Amankhan Kenzhebayev, representante plenipotenciario del presidente en la región de Osh. Este caso pone de relieve la persistencia de la preferencia por descendencia masculina en algunas comunidades de Kirguistán. Las presiones familiares, basadas en tradiciones culturales, pueden llevar a situaciones de vulnerabilidad para las mujeres. Las autoridades locales no han emitido aún una declaración oficial sobre el caso. Se espera que la situación de Akmatova sea investigada y se tomen medidas para proteger sus derechos. El incidente ha generado debate sobre la necesidad de abordar las prácticas discriminatorias basadas en el género.