El presidente de Kirguistán, Sadyr Zhaparov, anunció planes para la construcción de una nueva mini-central hidroeléctrica en la región de Kazarmán, tras una visita programada al distrito de Ak-Tala. La declaración se produce en un contexto de inquietud pública sobre la disminución del caudal del río Toktogulka, vital para el suministro de agua y la generación de energía. Zhaparov negó que se haya vendido agua a otros países, respondiendo así a especulaciones recientes. El mandatario enfatizó que la nueva infraestructura energética busca fortalecer la independencia energética del país. No se detallaron las capacidades de la mini-central ni el impacto ambiental previsto. La construcción de esta planta se suma a otras iniciativas hidroeléctricas en curso en la región.