Una ciudadana que trabaja con niños gravemente enfermos solicitó la intervención del presidente para abordar las dificultades económicas que enfrentan las familias. Las madres que cuidan a estos niños reciben una asignación de 8.000 som, pero este monto a menudo es insuficiente para cubrir gastos esenciales como medicamentos y pañales. La situación económica precaria agrava la carga para estas familias, que luchan por brindar la atención necesaria a sus hijos. La petición busca una revisión de las ayudas económicas disponibles para mejorar la calidad de vida de los niños enfermos y sus cuidadores. El presidente se pronunció sobre el tema, aunque no se especificaron detalles sobre posibles medidas. La problemática pone de relieve la necesidad de fortalecer el apoyo estatal a las familias con miembros que requieren cuidados especiales.
