El presidente de Kirguistán, Садыр Жапаров, ha denunciado una campaña de manipulación para fomentar sentimientos anti-China dentro del país. Según sus declaraciones, esta hostilidad es promovida tanto por fuerzas externas como internas. Жапаров vinculó esta situación al rechazo a proyectos clave como la construcción del ferrocarril China-Kirguistán-Uzbekistán y otras iniciativas de infraestructura. El mandatario expresó su preocupación por el hecho de que, mientras el resto del mundo busca activamente la colaboración con China, Kirguistán parece estar rechazándola. Subrayó la importancia estratégica de estos proyectos para el desarrollo del país. Japárov enfatizó la necesidad de abordar estas tensiones y promover una evaluación objetiva de las relaciones con China.