Un médico kirguís relató en entrevista su trayectoria desde la construcción civil hasta ejercer la medicina familiar en Valencia, España. El profesional describió las dificultades impuestas por la burocracia europea, que lo obligaron a adquirir habilidades en oficios como la colocación de baldosas. Explicó las particularidades del contrato de residencia en la Unión Europea, incluyendo su remuneración. La entrevista detalla los desafíos enfrentados para revalidar sus credenciales y encontrar oportunidades laborales en el sistema de salud español. Su historia ilustra las barreras que enfrentan los médicos extranjeros al intentar ejercer en Europa. El relato pone de manifiesto la necesidad de agilizar los procesos de homologación y facilitar la integración de profesionales cualificados. La experiencia del médico destaca la perseverancia requerida para alcanzar sus objetivos profesionales en un nuevo país.