El tenista australiano Nick Kyrgios ha recibido una suspensión de un mes tras admitir el uso de cocaína fuera de la competición. La sanción se deriva de un programa de tratamiento aprobado por la Agencia Mundial Antidopaje (WADA), que ha reducido su suspensión inicial de tres meses. Kyrgios se ha comprometido a participar en este programa para abordar la situación. La decisión permite a Kyrgios regresar a las canchas más pronto de lo esperado, si completa satisfactoriamente el tratamiento. El incidente plantea interrogantes sobre el dopaje social y la salud mental de los atletas de alto rendimiento. Se espera que Kyrgios hable públicamente sobre su experiencia en un futuro próximo.