Kiev sufrió un intenso ataque aéreo ruso durante la noche del 15 de junio, considerado uno de los más fuertes en meses. El ataque provocó un incendio en la Lavra Pecerska, un monasterio histórico y símbolo cultural de Ucrania. Al menos 19 personas resultaron heridas como consecuencia de las explosiones. Aproximadamente 140.000 viviendas se quedaron sin electricidad en la capital ucraniana. Las autoridades locales están trabajando para evaluar los daños y restablecer los servicios básicos. Este ataque representa una escalada en los recientes bombardeos rusos sobre territorio ucraniano. La Lavra Pecerska, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, sufrió daños materiales significativos.
