Kiev fue objeto de un nuevo ataque ruso con misiles balísticos, provocando explosiones y la activación de las defensas aéreas ucranianas. Al menos dos personas resultaron heridas como consecuencia del bombardeo. Los ataques se concentraron en la capital, generando preocupación entre la población civil. Las fuerzas ucranianas respondieron a los ataques, indicando enfrentamientos también en otras áreas. Este ataque representa una escalada en los enfrentamientos recientes entre ambos países. La situación sigue siendo tensa y las autoridades instan a la población a buscar refugio.