Rusia intensificó sus ataques sobre Kiev durante la noche del 20 de agosto, empleando misiles balísticos y de hipersónico Zircon. El ataque causó daños significativos, incluyendo afectaciones a un hospital infantil. Se reporta que personas se encuentran atrapadas en un refugio antiaéreo como consecuencia del bombardeo. Las autoridades ucranianas están trabajando en las labores de rescate y evaluación de daños. El ataque representa una escalada en la intensidad de los bombardeos rusos sobre la capital. No se ha confirmado aún el número exacto de víctimas, pero se espera que aumente en las próximas horas a medida que avancen las tareas de rescate. Este ataque subraya la continua amenaza que representa la guerra para los civiles en Ucrania.