Kiev, la capital ucraniana, fue objeto de un ataque con misiles ruso durante las primeras horas del día, tras la activación de alertas de ataques aéreos. Las explosiones se escucharon en toda la ciudad, provocando que la población civil se refugiara en búnkeres y estaciones de metro. Las autoridades ucranianas aún no han emitido un balance detallado de daños o víctimas, pero confirman la intensidad del ataque. Este incidente representa una escalada en los recientes enfrentamientos en la región. Se desconoce el número exacto de misiles lanzados y los objetivos específicos del ataque. La situación sigue siendo fluida y las autoridades instan a la población a permanecer en los refugios hasta nuevo aviso. El ataque subraya la continua amenaza que representa el conflicto para la seguridad de los civiles en Ucrania.
