Durante la noche, Kiev fue objeto de un ataque con misiles que provocó explosiones en la capital ucraniana. Simultáneamente, una refinería en Moscú fue alcanzada, según reportes iniciales. El alcalde de Moscú, Sergei Sobyanin, informó que las defensas aéreas rusas interceptaron al menos 52 drones dirigidos a la ciudad. Estos incidentes marcan una escalada en los ataques recíprocos entre Ucrania y Rusia. Las autoridades no han confirmado aún el alcance de los daños ni si hubo víctimas en ninguna de las dos capitales. Los ataques se producen en un contexto de intensos combates en el frente oriental de Ucrania y crecientes tensiones geopolíticas. Se investigan las causas y responsabilidades de ambos ataques.