Un ataque ruso masivo con drones y misiles, que duró 11 horas, sacudió Kiev durante la noche y la mañana del jueves, causando la muerte de al menos 20 civiles e hiriendo a numerosos residentes. Moscú afirma que este ataque fue una represalia por los recientes golpes ucranianos a instalaciones petroleras rusas. El ataque, uno de los más intensos contra la capital ucraniana en meses, ha generado condenas internacionales. Simultáneamente, Ucrania ha intensificado sus ataques contra la infraestructura energética rusa, impactando el sector petrolero. Este ciclo de ataques y contraataques marca una escalada en el conflicto. Las autoridades ucranianas están trabajando en la evaluación total de los daños y en la asistencia a los afectados. La situación humanitaria en Kiev es crítica.