Un ataque ruso con bombardeos durante la madrugada causó daños significativos al Monasterio de las Cuevas de Kiev, incluyendo un incendio en la Catedral de la Dormición, un importante lugar religioso ucraniano. Además del monasterio, varios edificios y viviendas en la capital, Kiev, también sufrieron los impactos. Las autoridades ucranianas han condenado el ataque, calificándolo de un acto de barbarie y un ataque a la cultura y la fe. Aún se evalúan los daños totales y no se han reportado víctimas mortales de inmediato. Este ataque se suma a la escalada de violencia en la región, con Rusia intensificando sus ofensivas en varias áreas de Ucrania. El incidente ha generado preocupación internacional por la preservación del patrimonio cultural ucraniano.
