Ucrania llevó a cabo un ataque de gran envergadura en Moscú, generando incendios en varios edificios y la evacuación de miles de residentes. Las autoridades rusas reportaron múltiples impactos de drones en la capital, afectando principalmente zonas residenciales. Se reportan heridos, aunque el número exacto aún no ha sido confirmado. El ataque, el más significativo contra Moscú desde el inicio de la invasión rusa, ha intensificado las tensiones entre ambos países. Ucrania no ha reclamado directamente la responsabilidad, pero funcionarios han insinuado una respuesta a los recientes ataques rusos. El Kremlin ha condenado el incidente, calificándolo de un acto terrorista y prometiendo represalias. La infraestructura civil resultó dañada, interrumpiendo servicios básicos en algunas áreas.
