El número de víctimas mortales del ataque ruso contra Kyiv el 2 de julio ha aumentado a 31, según los últimos informes. Además de los fallecidos, se contabilizan 102 heridos como consecuencia del bombardeo. El ataque causó destrucción significativa en la capital ucraniana, impactando áreas residenciales. Las autoridades continúan trabajando en la remoción de escombros y en la asistencia a los afectados. Este incidente se suma a la creciente lista de ataques que han cobrado la vida de civiles en Ucrania. Las investigaciones están en curso para determinar la extensión total de los daños y responsabilizar a los perpetradores del ataque. La comunidad internacional ha condenado enérgicamente el bombardeo.