Han pasado siete días desde el terremoto de magnitud 7 en la prefectura de Kumamoto, Japón. Desde el sismo inicial, se han registrado cerca de 400 réplicas de intensidad 1 o superior, indicando una persistente actividad sísmica. Los expertos advierten que existen fallas activas en la región que aún no se han movido, representando un riesgo continuo. Por lo tanto, instan a la población a reforzar sus preparativos ante posibles nuevos temblores y sus consecuencias. La situación exige mantener la vigilancia y tomar medidas preventivas para mitigar el impacto de futuras réplicas. Se aconseja revisar la seguridad de las viviendas y tener a mano kits de emergencia.