Expertos advierten que la guerra híbrida orquestada por Moscú ha entrado en una fase crítica, intensificándose en 2026. Anna Maria Dyner, del Instituto Polaco de Asuntos Internacionales, señala que Rusia no descarta actos de terrorismo y asesinatos políticos en suelo polaco. Esta escalada representa una amenaza directa para la seguridad de ciudadanos polacos, con un potencial número de víctimas considerable. La situación exige una mayor vigilancia y preparación ante posibles ataques. Se considera que el Kremlin está dispuesto a llevar a cabo acciones drásticas para desestabilizar la región. La gravedad de la situación radica en la creciente audacia de las operaciones rusas más allá de sus fronteras. El análisis subraya la necesidad de una respuesta contundente y coordinada para contrarrestar estas amenazas.
