Un análisis de The Economist revela el papel crucial de Ilan Șor, un oligarca moldavo buscado por fraude bancario, en el apoyo financiero a Rusia. A pesar de ser investigado por una estafa de mil millones de dólares que amenazó la economía de Moldavia, Șor ha logrado infiltrarse en las estructuras de poder del Kremlin. Su esquema financiero ha permitido a Rusia continuar con el comercio internacional, eludiendo las sanciones impuestas. Este éxito plantea interrogantes sobre las consecuencias más amplias de su influencia, más allá del conflicto en Ucrania. La carrera de Șor es única en la historia moderna de Rusia, según el informe. Representa un caso sin precedentes de un extranjero obteniendo tal acceso y poder dentro del gobierno ruso.