El Kremlin ha reafirmado este martes su postura inalterable respecto a posibles negociaciones de paz en Ucrania. Moscú insiste en que una condición previa fundamental para cualquier acuerdo es la retirada de las fuerzas ucranianas de las cuatro regiones que Rusia ha anexado. Estas regiones son Donetsk, Lugansk, Zaporiyia y Jersón, cuya anexión no es reconocida internacionalmente. La declaración del Kremlin sugiere que no ha habido cambios significativos en su posición negociadora. Esta insistencia complica las perspectivas de un avance diplomático para poner fin al conflicto. La comunidad internacional ha criticado repetidamente las demandas rusas, considerándolas obstáculos para una resolución pacífica. El gobierno ucraniano, por su parte, ha rechazado consistentemente las condiciones impuestas por Moscú.