El Kremlin enfrenta dificultades para alcanzar una resolución rápida en la guerra de Ucrania, debido a las significativas pérdidas humanas y la disminución de voluntarios en el frente. Ante esta situación, la administración de Vladimir Putin estaría preparando el terreno para una nueva ola de movilización masiva de ciudadanos. Según investigaciones del portal ruso independiente "Ważnyje Istorii", el anuncio de esta movilización podría ocurrir en octubre de 2026, inmediatamente después de las elecciones parlamentarias programadas para septiembre. La planificación de esta operación sugiere una anticipación de la prolongación del conflicto y la necesidad de reforzar las tropas. El estancamiento en el frente de batalla y las crecientes bajas militares son factores clave que impulsan esta decisión. La movilización se presentaría como una medida necesaria para asegurar los objetivos militares rusos en Ucrania.