Un asesor del Kremlin ha sugerido que los líderes europeos pudieron haber influido negativamente en las opiniones del presidente estadounidense Donald Trump durante la reciente cumbre del G7. La acusación, realizada el jueves, implica que se le "intoxicó" con ideas perjudiciales. Sin embargo, el asesor ruso también expresó confianza en la fortaleza y la independencia de Trump, afirmando que es probable que mantenga sus propias convicciones. La declaración no ofrece pruebas concretas de esta supuesta influencia. El Kremlin considera que Trump es un líder capaz de resistir presiones externas. La información fue reportada por la agencia Reuters. Esta acusación se produce en un contexto de tensiones geopolíticas y diferencias de opinión entre Estados Unidos y algunos países europeos.