El presidente de KPMG ha anunciado su dimisión tras una severa audiencia y un cambio de postura legal relacionado con el uso indebido de información confidencial de clientes. El escándalo ha provocado una crisis en la firma de auditoría y contabilidad. La renuncia del presidente busca asumir la responsabilidad por las fallas en la protección de datos. Anteriormente, KPMG había defendido sus acciones, pero cambió su estrategia legal. Esta dimisión representa un nuevo golpe para la reputación de la empresa. Se espera que la firma implemente medidas más estrictas para evitar futuras filtraciones y garantizar la confidencialidad de la información de sus clientes. Las autoridades continúan investigando el alcance total del incidente y las posibles consecuencias legales.