Tras ocho meses de intensos combates, la ciudad de Kostiantynivka se encuentra al borde del colapso ante el avance de las fuerzas rusas, marcando la primera victoria estratégica de Rusia en lo que va de año. La situación plantea interrogantes sobre la estrategia defensiva ucraniana, centrada en el uso de drones. Algunos comandantes ucranianos prefieren ahora concentrar sus esfuerzos en las zonas abiertas que rodean la ciudad, en lugar de defenderla a toda costa. Esta decisión sugiere un cambio táctico, priorizando la movilidad y la flexibilidad frente a la defensa de áreas urbanas devastadas. La caída de Kostiantynivka podría no tener el mismo impacto estratégico que en el pasado, dado el desarrollo de las capacidades de defensa con drones de Ucrania. La batalla por la ciudad refleja la evolución del conflicto y la adaptación de ambas partes a las nuevas realidades del frente.
