Iljir Deda, investigador senior de KIPRED, declaró a N1 que la crisis política en Kosovo se está profundizando. La razón principal es la falta de voluntad de compromiso entre los actores políticos clave. Deda señaló que las heridas de la guerra siguen abiertas, exacerbando las tensiones existentes. No se vislumbran novedades positivas desde Pristina, y la situación parece estancada. La ausencia de diálogo constructivo impide avanzar hacia una solución duradera. Esta falta de compromiso amenaza la estabilidad de la región y el proceso de normalización. La situación actual exige un esfuerzo conjunto por encontrar puntos en común y superar las divisiones.