El gobierno de Kosovo retiró la bandera ucraniana del edificio municipal en Pristina en respuesta a las declaraciones del presidente Volodymyr Zelensky. Zelensky cuestionó implícitamente el reconocimiento de Kosovo como estado independiente durante un reciente evento. El alcalde de Pristina, Perparim Rama, declaró que la acción fue una reacción al “falta de respeto” hacia Kosovo. Rama enfatizó que si Kosovo no es respetado, la capital, Pristina, reaccionará. Este incidente subraya las tensiones diplomáticas entre los dos países, a pesar del apoyo previo de Ucrania a Kosovo. La decisión simboliza el descontento de Kosovo por la postura de Zelensky y busca reafirmar su soberanía.