El comandante de la KFOR, general de división Ozkan Ulutaş, ha declarado que la situación general de seguridad en Kosovo es pacífica, sin indicios de amenazas directas inmediatas. Sin embargo, enfatizó la persistencia de tensiones que requieren vigilancia continua. Ulutaş subrayó la necesidad crucial de un diálogo constructivo entre Pristina y Belgrado para mantener la estabilidad en la región. La KFOR continúa monitoreando la situación de cerca y trabajando para garantizar un entorno seguro para todos los habitantes de Kosovo. El comandante destacó que la misión de la KFOR es prevenir la escalada de tensiones y apoyar la implementación de acuerdos de paz. Se insta a todas las partes a evitar acciones provocativas y a comprometerse con el diálogo como el camino a seguir. La estabilidad a largo plazo depende de la resolución pacífica de las diferencias.