El ministro de Defensa polaco, Władysław Kosiniak-Kamysz, criticó veladamente al presidente Karol Nawrocki durante un evento en Łask. La crítica se centra en el veto presidencial a la ley SAFE, una normativa clave para la modernización del ejército polaco. Kosiniak-Kamysz afirmó que, a pesar de los obstáculos y la falta de apoyo en algunos casos, el proceso de modernización continúa avanzando. El ministro implícitamente acusó a Nawrocki de poner trabas al desarrollo de las fuerzas armadas. La ley SAFE busca agilizar la adquisición de armamento y mejorar la seguridad nacional. Este incidente revela tensiones entre el gobierno y la presidencia en relación con la política de defensa. La declaración del ministro subraya la determinación del gobierno de seguir adelante con la modernización militar a pesar de las diferencias políticas.