El mercado Gwangjang de Seúl, tradicionalmente conocido por sus textiles, ha experimentado un aumento en la demanda de ropa de cama coreana por parte de turistas extranjeros. Quiltes y mantas coloridas se han convertido en un artículo popular, superando a otros souvenirs más tradicionales. Los comerciantes reportan que aproximadamente el 70% de sus clientes son ahora visitantes internacionales, principalmente de países como Estados Unidos, Japón y China. Esta tendencia ha impulsado las ventas y ha generado un nuevo flujo de ingresos para los negocios locales. La comodidad, el diseño y la relación calidad-precio son factores clave que atraen a los compradores. La ropa de cama se empaqueta al vacío para facilitar su transporte por parte de los viajeros. Este fenómeno refleja un cambio en las preferencias de los turistas, quienes buscan artículos más prácticos y representativos de la cultura local.
