La ciudad de Nueva York se sumió en una celebración espontánea tras la victoria de su equipo de baloncesto, los Knicks. Miles de aficionados se congregaron en las calles para festejar el triunfo. Incluso el alcalde de la ciudad se unió a la multitud eufórica. Las imágenes capturadas muestran escenas de júbilo y algarabía entre los seguidores del equipo. La victoria ha generado un ambiente de fiesta generalizado en la metrópoli. Las autoridades no han informado de incidentes relacionados con las celebraciones.