La victoria histórica de los New York Knicks en las Finales de la NBA provocó escenas de celebración caóticas en Manhattan, incluyendo el incendio de un autobús utilizado para el transporte de aficionados al Mundial de Fútbol. Los festejos, que se extendieron hasta altas horas de la madrugada, involucraron a miles de aficionados que salieron a las calles, lanzando fuegos artificiales y granadas de humo. Durante los disturbios, un joven de 17 años resultó herido de bala en el pie en Times Square, y tres sospechosos fueron detenidos. Además del autobús incendiado, al menos tres autobuses más resultaron dañados por la multitud. Los incidentes ocurrieron después de que los Knicks ganaran su primer campeonato desde 1973, tras derrotar a los San Antonio Spurs. La policía reportó que la situación, aunque violenta, era una expresión de júbilo por parte de los aficionados.
