La ciudad de Nueva York ha desplegado un operativo de seguridad sin precedentes con 10.000 agentes policiales para el desfile en honor al equipo de baloncesto Knicks. Esta movilización responde a los disturbios registrados el sábado en la ciudad. La comisionada Jessica Tisch confirmó restricciones significativas al tráfico vehicular al sur de Canal Street. Además, el acceso al sistema de metro subterráneo se verá limitado en las inmediaciones del evento. Las medidas buscan garantizar la seguridad de los asistentes y prevenir nuevos incidentes durante la celebración. Se espera una gran afluencia de público para el desfile.
